Síndrome de las piernas inquietas en el embarazo

Sindrome piernas inquietas

Durante el embarazo es posible experimentar diferentes molestias. Un problema que no está asociado únicamente al embarazo pero que puede vivirse, especialmente, en el tercer trimestre es el síndrome de las piernas inquietas. Un síndrome que muestra una incomodidad y nerviosismo, especialmente molesto en esta parte del cuerpo. Un malestar que tiende a agudizarse durante la tarde y la noche.

Su efecto es más visible, precisamente, en un momento de reposo y descanso. Y desaparece, aparentemente, con el movimiento corporal. De hecho, la actividad es un medio para hacerle frente. Pero como es natural, el reposo es una necesidad humana, todavía más vital en el embarazo. Y estos momentos de tranquilidad pueden verse alterados hasta el punto de poder padecer problemas para dormir bien.

Quienes sufren este malestar pueden experimentar un hormigueo frecuente en la zona de las rodillas y los tobillos. El dato positivo es que mientras que el síndrome de las piernas inquietas puede ser una molestia crónica que afecta principalmente a las mujeres, también puede ser una malestar temporal, como ocurre en el caso del embarazo. En estos casos, el síndrome desaparece después de dar a luz. Es un malestar temporal concreto.

No existen conclusiones científicas que expliquen el motivo por el que se produce esta relación entre embarazo y piernas inquietas. Pero una de las hipótesis es la posibilidad de sufrir anemia en esta etapa. También, afectan los cambios hormonales inevitables en este periodo.

Cómo tratar el síndrome de las piernas inquietas

En este tipo de situación, la embarazada no necesita tomar ningún tipo de medicación para combatir los efectos de este síndrome. Simplemente, la explicación del médico sobre la naturaleza leve de este síndrome le ayuda a afrontar la situación con empatía.
Especialmente importante es saber que este tipo de molestia no afecta de ningún modo a lo más importante: la evolución positiva del embarazo y el bienestar del niño.

Algunas mujeres que sufren este síndrome de piernas inquietas durante el embarazo son diagnosticadas tarde porque algunos de los síntomas de este malestar pueden confundirse con otras molestias. Por ejemplo, un problema de circulación.

En algunos casos, los síntomas no desaparecen durante el día. Sin embargo, con la actividad de la jornada, la paciente pone menor atención en este aspecto. Por esta razón, el malestar puede llegar a pasar desapercibido a nivel consciente. Sin embargo, sí es muy posible que los síntomas se intensifiquen al pasar un rato en la misma postura.

No estás de más matizar que la cafeína, el tabaco y las bebidas con alcohol son perjudiciales durante el embarazo. Pero además, también son elementos agravantes del malestar producido por las piernas inquietas.

Realizar ejercicio físico con moderación, caminar, establecer unos horarios regulares de descanso, practicar o yoga prenatal son rutinas que pueden ayudar a aliviar los síntomas. Otro elemento muy importante es el sentido del humor. Es decir, intenta observar este malestar de un modo temporal.

También es aconsejable que puedas disfrutar de masajes localizados en esta zona concreta para aliviar el malestar que produce este síndrome. Sería positivo que tu pareja pudiera hacerte el masaje.

Ser intelectual durante el embarazo

Consejos para fomentar la actividad intelectual

Para mitigar el efecto de este hormigueo también es importante estimular la mente ya que la actividad intelectual, te sumerge en un objetivo que incrementa tu concentración en un fin distinto. Por ejemplo, la lectura, una serie de televisión, realizar crucigramas y sopas de letras, responder los correos electrónicos que tienes pendiente de contestar, elaborar la lista de la compra, pintar mandalas, mantener conversaciones interesantes, leer una revista, escribir tu propio blog, son algunas ideas de actividades en las que puedes sumergirte. Igualmente, puedes viajar a través de la imaginación a través de la información de guías de viajes con consejos y recomendaciones para descubrir un lugar.  Por tanto, la actividad intelectual es muy importante para poner la atención en un objetivo diferente del malestar físico.

En ocasiones ocurre que la embarazada se obsesiona con sus piernas inquietas. Por esta razón, tener ocupaciones intelectuales es una buena medida práctica para distraer la atención. Y reducir la preocupación. Escuchar música, jugar al ajedrez, a las cartas o a cualquier juego de mesa, también son posibles ideas con las que ocupar parte del tiempo libre. En este caso, este tipo de terapia lúdica basa su tratamiento en la diversión como medicina para incrementar tus niveles de bienestar.

El síndrome de las piernas inquietas, habitual en el tercer trimestre de embarazo y uno de los síntomas más habituales del embarazo, es incómodo pero no grave, Y esto es lo más importante. Además, la sensación es desagradable, pero no produce ningún tipo de dolor. Como dato curioso, es un trastorno neurológico que conduce al movimiento involuntario de las piernas. La principal molestia es el efecto de esta hiperactividad, especialmente, cuando lo que deseas es descansar. Habla con tu médico para que te oriente sobre qué puede ayudarte en esta situación.