Practicar el colecho: dormir o no con el bebé

Qué beneficios tiene el colecho

El colecho es una experiencia de la vida que muchos padres disfrutan con sus bebés al dormir juntos en la primera etapa de la vida del niño. Generalmente, en torno al colecho existen posiciones encontradas de adeptos y detractores de esta tendencia que no es obligatoria sino opcional. Sin embargo, también es posible ser flexible para convertir el colecho en una vivencia que puede darse en ocasiones muy puntuales.

Es decir, algo puede tener sentido sin que trate de hacerse siempre o nunca. En muchas ocasiones, el colecho comienza como una respuesta a la imposibilidad de lograr que el bebé descanse y duerme en su cuna. Cuando el niño despierta en llanto con frecuencia, muchos padres deciden buscar el descanso común en la cama.

Sin embargo, el colecho tampoco responde a normas generales ya que así como no gusta a todos los padres, tampoco gusta a todos los bebés. Algunos niños duermen mejor en su cuna. No se es mejor o peor madre por el simple hecho de decidir o no el colecho. De hecho, si te apetece reflexionar sobre esta cuestión, te invito a disfrutar de una película que reflexiona precisamente sobre cómo cambia la vida de una pareja después de formar una familia: «Un acontecimiento feliz«. Una cinta dirigida por Rémi Bezançon que refleja cómo el colecho puede afectar también a una pareja que no sabe marcar límites al rol de la maternidad. Descuidando la intimidad del amor.

Cuándo no practicar el colecho

El colecho debe realizarse siempre de una forma segura. Por ejemplo, está totalmente contraindicado cuando el padre o la madre han tomado alcohol, por ejemplo. Tampoco debe disfrutarse en un sofá puesto que existe el riesgo de que el bebé quede atrapado en alguna zona.

Tampoco debe llenarse la cama con muñecos y con cojines. Además, es preferible que aquellos padres y madres que fuman tabaco de modo habitual no practiquen el colecho con bebés. Al igual que si uno de los dos está tomando medicamentos que producen somnolencia como efecto secundario es preferible evitar esta práctica porque puede ocurrir algo sin que se den cuenta.

Lo cierto es que las experiencias de la paternidad y la maternidad son muy intensas, es decir, el bebé requiere de una atención continua durante la mayor parte de la jornada. Por esta razón, los detractores del colecho consideran que es importante que la pareja siga teniendo su espacio de intimidad. Y privacidad para cultivar el vínculo común.

Ventajas del colecho

Una de las ventajas de esta práctica es que algunos bebés lloran menos que cuando están en su cuna. Sin embargo, los detractores de esta fórmula responden que el niño puede acostumbrarse a dormir siempre acompañado y el momento en el que dé el paso de hacerlo en su cuna, puede resultar todavía más traumático.

Por otra parte, también es una ventaja cuando el bebé disfruta de la lactancia materna. El colecho también permite que madre e hijo estén en una proximidad que favorece a ambos a nivel emocional. Sin embargo, también existe la posibilidad de colocar la cuna en el dormitorio de los padres. En ese caso, la proximidad sigue presente aunque de otro modo.

Esta etapa de la vida es muy emocional. El niño experimenta una mayor tranquilidad cuando siente cerca a sus padres. Pero a su vez, los padres también viven la emoción de esta cercanía que nutre la autoestima.

Colecho seguro

Recomendaciones de seguridad para practicar el colecho

Es recomendable que si disfrutas de esta práctica, dejes la puerta de la habitación abierta durante la noche ya que de este modo, se mantiene una óptima ventilación en la estancia. Por otra parte, no todos los días son iguales para ti que como adulto también sufres el efecto de las jornadas de trabajo y la conciliación laboral. Si hoy estás agotado, no practiques el colecho, el sueño puede ser tan profundo que no te des cuenta de ciertos aspectos.

Por otra parte, siempre debes colocar al bebé durmiendo boca arriba. Pero nunca le coloques en posición boca abajo. El bebé duerme sin almohada. Por esta razón, cada adulto puede tener su propia almohada de un modo independiente. Siempre que no interfiera en el espacio del niño.

Por otra parte, es recomendable evitar las colchas muy pesadas durante el invierno. Además, también es importante poner límites al colecho. Por ejemplo, es importante que no haya otros niños en la cama. Tampoco debe haber mascotas. Además, para practicar el colecho es fundamental que tu cama tenga un colchón confortable. Un modelo que ofrece una firmeza. Bajo ningún concepto debe  disfrutarse del colecho en una cama de agua por el riesgo que puede producir en el bebé.

Por otra parte, también es importante no practicar colecho si se sufre una situación de obesidad excesiva. El colecho conecta con las raíces más naturales del ser humano. Esto hace que tantas parejas se sumen a esta tendencia. Ante cualquier duda que tengas, háblalo con el pediatra.

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