Cómo ayudar a dormir al recién nacido

Como dormir a un recien nacido

Cuando nace el recién nacido, pasa gran parte de su rutina durmiendo. El bebé puede descansar en torno a 16 horas diarias. Durmiendo indistintamente tanto de día como de noche. Ya que el bebé no tiene desarrollado un conocimiento del contexto temporal en el que se encuentra. Durante las primeras semanas de vida, el bebé interrumpe su sueño principalmente, porque tiene hambre o necesita un cambio de pañal.

La rutina del sueño se consolida a lo largo de la vida del niño. Y puede haber puntos de bloqueo que están alterando el sueño infantil durante el descanso. Por ejemplo, la incorporación a la guardería. O también, el cambio de hora de la primavera puede afectar de un modo visible al niño en sus rutinas de alimentación y descanso. Sin embargo, es muy posible que en solo una semana, el niño esté totalmente integrado al nuevo ritmo. Si el niño sufre algún tipo de molestia por la dentición, también puede experimentar un malestar físico que dificulta su descanso. En ese caso, el pediatra puede orientarte sobre qué le conviene al niño.

Durante el día, es recomendable no interrumpir los ruidos habituales de la casa. Por ejemplo, el sonido de la televisión o la lavadora, para que el niño también aprenda a reconocer ese sonido ambiente que indica que es de día en el hogar. Por el contrario, sí es muy imortante evitar cualquier ruido molesto durante la noche. Creando un ambiente que invita al descanso. Más allá de que el niño tenga una rutina de sueño determinada, puede ocurrir que hoy no duerma lo previsto. Y sin embargo, recupere las horas pendientes en la próxima jornada. Es decir, confía en la propia sabiduría natural del bebé.

Temperatura del dormitorio infantil

Uno de los puntos más importantes es comprobar que en la habitación no existe ningún tipo de corriente de aire que puede propiciar un resfriado. Es recomendable ventilar la casa todos los días. Sin embargo, durante el invierno es conveniente que lo hagas cuando las temperaturas son más agradables. Es recomendable tapar al niño para que esté abrigado. Pero evitando el exceso de capas que pueden hacer que el niño esté muy incómodo. Un síntoma de que el niño tiene calor es que su rostro está enrojecido.

Condiciones de iluminación

Cada bebé es único. Por tanto, no existe una receta universal sobre higiene del sueño. Sin embargo, cuando algunos bebés despiertan temprano y comienzan a observar la luz del día entrando por las rendijas de la ventana, pueden tener dificultades para dormirse. En ese caso, si esto es lo que le ocurre a tu hijo, comprueba que la persiana cierra perfectamente para que no entre ningún tipo de luz. Por el contrario, también puede suceder que al bebé no le guste dormir con una completa oscuridad porque experimenta algún temor. En ese caso, puedes poner una luz suave en la mesilla, por ejemplo.

Ropa cómoda para dormir

Durante el descanso, las sensaciones son muy importantes para experimentar esa agradable sensación de bienestar. Por esta razón, elige pijamas de bebés elaborados en una textura agradable que miman con suavidad la piel del niño. Pero además, también es muy importante elegir un diseño que favorece el máximo confort gracias a la libertad de movimientos. Comprueba que la prenda no roza la piel del niño en ninguna parte.

Ten presente que el ritmo de sueño infantil es diferente al tuyo como adulto. Durante las primeras semanas y meses es muy poco posible que el bebé concilie el sueño durante toda la noche de un solo tirón. Sin embargo, es muy posible que se desvele pero que vuelva a dormir con la misma naturalidad. Tener un vigilabebés con cámara nocturna te ayudará a saber qué está haciendo el niño si duerme en otra habitación.

Dormir en la misma habitacion

Dormir siempre en el mismo sitio

Generalmente, conforme el niño va disfrutando de sus primeros meses de vida, poco a poco, prolonga sus jornadas de descanso por la noche y acorta su sueño durante el día. Es decir, se produce una regulación natural de los ritmos temporales del sueño. Establecer unas rutinas y horarios es positivo para lograrlo. Conforme el niño crece es muy recomendable potenciar la actividad durante la jornada diaria para que el niño disfrute de un mayor descanso durante la noche.

En esta etapa de la vida, es muy importante que el bebé no altere su rutina como consecuencia de algún aspecto que tiene que ver con la agenda del adulto. Es aconsejable que el bebé también asimile algún tipo de diferencia entre el sueño de la noche y el descanso diario a través de una rutina diferente. Por ejemplo, si por la noche duerme en su cuna, durante el día, puede descansar en el moisés.